Economía Política (I)

Escrito por Frente Cívico de Fuenlabrada el Miércoles, 19 junio 2013 en Formación y Opinión con Un comentario

Primera parte del resumen de nuestra I Jornada Formativa en Fuenlabrada realizada con éxito el pasado 6 de junio: ‘Economía Política’.

Escrito por Sergio,
miembro del Frente Cívico-Somos mayoría de Fuenlabrada.

El pasado 6 de Junio la asamblea del Frente Cívico de Fuenlabrada realizó una formación sobre Economía Política, de la cuál creo conveniente recoger lo que se expuso para que pueda ser aprovechado, comentado y criticado por el mayor número de personas aunque no pudieran asistir a la formación.

1. ¿Qué es la economía política?

Como breve definición, se propuso definirla como “Ciencia que estudia los procesos sociales y relaciones sus relaciones de poder para la reproducción de la sociedad”.

Además, cabe distinguirla de otros enfoques económicos en cuanto a qué consideran que determina el valor. Entre esos enfoques caben destacar:

- Fisiocracia: Teoría existente con anterioridad al estudio de la economía política y al pleno desarrollo del capitalismo y la industria (siglos XVI, XVII y XVIII), según la cuál la fuente de todo valor era la tierra.

- Economía política: Formulada esencialmente durante los siglos XVIII y XIX, continuando hasta la actualidad. Plantea la teoría del valor-trabajo, según la cuál el valor de cambio de una mercancía es determinado por la cantidad de trabajo (trabajo socialmente necesario) que se ha invertido en la misma. Se establece una diferencia dentro del sistema capitalista de producción entre valor de uso de una mercancía y su valor de cambio (precio). En esta teoría se enmarcarían teóricos del capitalismo (Adam Smith o David Ricardo) y también, posteriormente, los teóricos del comunismo partiendo de Marx y Engels.

- Economía neoclásica: Como la economía política conducía de manera natural a la lucha de clases dentro del sistema capitalista debido a la asimetría producida entre lo que genera el valor (el trabajo, y por tanto la clase trabajadora) y quien se apropia de la riqueza producida (el empresario capitalista), se crea esta “nueva” teoría que niega la diferencia entre valor de uso y precios, concluyendo por el contrario que los precios son fijados en los mercados en base a la utilidad de los productos. De esta manera se obvia el enfrentamiento de clases y se pasan por alto las relaciones de poder existentes tanto en el sistema de producción como en el de distribución capitalista.

En la actualidad, y desde hace tiempo, entre los teóricos del sistema actual se da especial relevancia y se impone el enfoque neoclásico. Entonces, cabe preguntarse, ¿por qué estudiar la economía política si su enfoque ha sido ya desbancado? Durante la formación se realizó una dinámica para comprobar cuál de las dos teorías se adaptaba más a la realidad de estudio de la economía capitalista.

Se suponen dos objetos ficticios, con diferencias en cuanto a utilidad y en cuanto a trabajo socialmente necesario para elaborarlos:

a) Un objeto sencillo de realizar (suponemos por ejemplo una piedra común cocida en agua durante 15 minutos), cuya utilidad es por el contrario elevadísima (suponemos, por ejemplo, que ese objeto sirviera para nutrirnos y ser inmunes a cualquier enfermedad de cualquier tipo, ¡poco menos que el Santo Grial!).

b) Un objeto extremadamente complejo de realizar (digamos, por ejemplo, que haya que conseguir materiales de lo más profundo de la selva amazónica, trabajar en ellos unas diez personas durante un mes completo para cada unidad, y sin poder realizarlo en serie), pero cuyo uso no pasa de ser más que meramente decorativo.

Según la teoría del valor-trabajo el “objeto b” tendría un precio mucho más alto, mientras que según la teoría de la utilidad, sería el “objeto a”, por tener mayor utilidad, el que tendría un precio mayor. ¿Qué pasaría en realidad en sistema capitalista actual?

El “objeto a” no podría tener un precio excesivamente elevado, pues aunque el productor quisiera venderlo acorde a la utilidad que tiene (miles de euros como mínimo), cualquiera podría producirlo en lugar de comprarlo y ahorrarse así esa millonada. E incluso si se vende a 1000 euros, teniendo en cuenta que el precio de una piedra y del agua necesario para producirlo es casi nulo, no tardaría en aparecer otra empresa que lo vendiera por un precio mucho menor, que probablemente equivaldría al precio del agua y la piedra (no superior a 1 euro) más la mano de obra necesaria (que si suponemos un precio de 10 euros la hora, quince minutos sería aproximadamente 2,5 euros) más una tasa de ganancia, que muy elevada que fuera (un 65% por ciento del precio final, por ejemplo), permitiría venderlo por 10 euros en total, haciéndose así con todo el mercado del producto, con lo que nadie pagaría la millonada que vale en realidad la utilidad del producto.

El “objeto b”, por el contrario, si atendemos a su utilidad, meramente decorativa, no parece que pueda alcanzar un valor excesivo, y en ningún caso mayor que el otro objeto planteado. Sin embargo, nadie lo produciría para venderlo, al menos, por el mismo precio que ha costado producirlo, esto es como mínimo el salario de las diez trabajadoras que lo producen durante un mes (que si suponemos que es el salario mínimo propuesto en el programa del FCSM de 1000 euros al mes), lo que nos da un precio mínimo de 10.000 euros.

Podemos concluir así que el enfoque neoclásico se equivoca en sus presupuestos, y que el precio de un bien o servicio en el sistema capitalista viene determinado por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirlo, y no por la utilidad que tenga el bien o servicio en cuestión. Eso no significa, en absoluto, que el valor de uso (así como otros factores) no intervengan en la economía, pues la utilidad y la necesidad sí determina que un producto se venda más o menos, pero en un sistema capitalista el precio viene determinado por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirlo.

Entonces, ¿por qué se estudia y tiene relevancia el enfoque neoclásico de la economía? Porque la minoría dominante, esa que ejerce el poder y que oprime a la inmensa mayoría de la población, prefiere imponer un modelo en el que no se perciba la contradicción capital-trabajo, y de esta manera se legitime la apropiación del plusvalor de la mercancía por el capitalista en lugar de por la trabajadora.

Por eso se hace necesario desde un movimiento que pretende ser de la mayoría y para la mayoría, estudiar la economía política para así poder analizar las condiciones que producen las actuales relaciones de poder y sus nefastas consecuencias económicas para la mayoría, y ser capaces de organizar una alternativa.


I Jornada Formativa en Fuenlabrada: ‘Economía política’ (6 de junio)

Escrito por Frente Cívico de Fuenlabrada el Martes, 4 junio 2013 en Eventos y Formación y General con 0 comentarios

Desde el Frente Cívico-Somos mayoría de Fuenlabrada seguimos trabajando por la construcción de un frente popular de la mayoría que ejerza de contrapoder ante la minoría dominante que nos gobierna.

Consideramos la formación como una de las bases sobre la que trabajar, con el fin de facilitar el conocimiento y la reflexión conjunta sobre la situación actual, así como ser capaces de organizar una alternativa al sistema actual de manera colectiva.

Por ello, nos proponemos llevar a cabo diversas jornadas de formación abiertas y participativas. La primera de las cuales será sobre Economía Política y tendrá lugar el próximo jueves 6 de Junio a las 18:30h en la Plaza España de Fuenlabrada (plaza del antiguo ayuntamiento, frente al Espacio Joven La Plaza).

¡Estáis todas y todos invitados!