¿Queremos ganar en Fuenlabrada?

Escrito por Frente Cívico de Fuenlabrada el Miércoles, 8 octubre 2014 en Opinión con Un comentario

Escrito por Alejandro,
miembro del Frente Cívico Somos Mayoría de Fuenlabrada.

El paso adelante de Ada Colau con el surgimiento de Guanyem Barcelona a principios de verano ha desatado una ola de iniciativas ciudadanas de carácter municipal como nunca antes habíamos visto.
En el centro, la toma de las instituciones más cercanas unida a la creación de poder ciudadano para la búsqueda de alternativas que hagan de nuestras ciudades y pueblos un baluarte para cambiar el actual estado de cosas.

En ese camino, han surgido iniciativas que han seguido la vía marcada por el primer Guanyem e iniciativas que, yendo en el mismo camino, han optado por poner el acento de todo en la creación de conciencia colectiva y en la creación de un contrapoder ciudadano que apoye los procesos de cambio que puedan darse en diferentes municipios. En este último sentido, cobra vital importancia el proceso de creación de la Asamblea Ciudadana de Córdoba, a la que se han adherido numerosos colectivos y ciudadanos/as a título individual.

Observar estos movimientos está muy bien para aprender y, también, para aportar argumentos y fuerza a la tesis de que los procesos de cambio no son nada sin el municipalismo o sin el protagonismo de ciudadanos y ciudadanas en dichos procesos.

Siguiendo con el análisis, si es compartido, parece coherente que los ‘Ganemos’ o las ‘Asambleas Ciudadanas’ sean movimientos a expandir por toda España, incluida Fuenlabrada. Si es así, habría que preguntarse por qué en nuestra ciudad acudimos todavía al trán-trán de estas iniciativas en vez de ponernos manos a la obra con ellas.

En ese sentido, lo que uno viene a proponer, esperando que recabe apoyos y pronunciamientos, es, más pronto que tarde, un Encuentro entre ciudadanos y ciudadanas de Fuenlabrada para la Construcción de un Programa Común mínimo con el objetivo de crear la conciencia colectiva y el contrapoder necesario que apoye en un momento determinado cambios significantes en nuestro municipio; esto es, con el objetivo de Ganar Fuenlabrada.

No hay que pensar que caminaremos solos y solas pues en el sur de Madrid estas iniciativas ya vienen siendo objeto de debate y acercamiento entre numerosos colectivos, movimientos o asociaciones que han creado ya un marco de encuentro y que, analizando que las problemáticas son idénticas, han propuesto los siguientes ejes:

  1. Defensa de los Servicios Públicos (remunicipalización de servicios municipales privatizados anteriormente; defensa del suelo público.)
  2. Políticas Sociales (política municipal de alquiler de viviendas; apoyo a personas en riesgo de desahucio; comedores municipales…)
  3. Políticas de igualdad entre hombres y mujeres (reclamar un informe sobre el impacto de género de cada Presupuesto)
  4. Ayuntamientos transparentes y democráticos (cuentas claras; auditoria de las cuentas; plenos abiertos y públicos; presupuestos participativos…)
  5. Lucha contra la corrupción y el clientelismo (ningún cargo de confianza; salarios de los cargos públicos ajustados a la media de la ciudadanía…)
  6. Derogación de la actual Ley de Régimen Local.
  7. Política de apoyo a movimientos sociales (habilitar locales municipales para entidades sociales y vecinales…)

Estos ejes, que son globales, son también adaptables a la situación concreta de cada municipio y, por supuesto, no deben ser cerrados. La idea es ir fase a fase, recabando apoyos e ideas siempre desde abajo, con asambleas abiertas para que la ciudadanía sea la que construya el proyecto.

Actualmente contamos con un espacio en funcionamiento donde diversos partidos, colectivos, movimientos, asociaciones y personas a título individual debatimos y llevamos a la práctica propuestas de unidad. Este espacio, que es el creado para las Marchas de la Dignidad del pasado 22 de marzo, debería ser en mi opinión el que iniciase la máquina para llamar al Encuentro del que antes hablaba. Pero también es seguro que, si este espacio no logra arrancar el proceso, habrá personas que quieran irse a la aventura más pronto que tarde.

La etapa de los despachos, donde únicamente éramos meros espectadores de la política, debe quedar a un lado. En Fuenlabrada estamos a tiempo de sumarnos.


¡Que vuelva el 15M!

Escrito por Frente Cívico de Fuenlabrada el Martes, 25 marzo 2014 en Manifestaciones y Opinión con 0 comentarios

Escrito por Sergio,
miembro de Frente Cívico Somos Mayoría de Fuenlabrada.

22m

Hace unos días que tuvo lugar una de las mayores movilizaciones de la historia de nuestro país. Era para estar todas y todos contentos, exultantes, pensando en que el cambio es cuestión de poco tiempo. Pero no, no es ese el ambiente. ¿Por qué? Porque somos conscientes de lo que hay y del poder del enemigo, que usa todas sus armas (entre las que se encuentran la represión policial y sus medios de propaganda), así que sabemos que no bastará solamente con salir a la calle aunque seamos más de dos millones en la calle de una misma ciudad.

Ante este panorama de falta de entusiasmo desmedido es inevitable volver la vista atrás y recordar con cierta melancolía cuando el surgimiento del 15M y la acampada de Sol sí que produjo un entusiasmo general, un estallido de esperanza, y eso nos conduce a gritar ¡que vuelva el 15M! y querer volver a crear lo mismo, con su simbolismo, con su acampada, con sus asambleas de miles de personas… Y sin embargo es un error, y lo es por los motivos que voy a enumerar a continuación:

1. En primer lugar, porque el 15M sigue existiendo en barrios, pueblos y ciudades, con una actividad distinta y fruto de una evolución y análisis de quienes lo forman, y por tanto plantear la vuelta atrás sin tener en cuenta la experiencia que hizo al propio movimiento descentralizarse y dejar atrás la acampada de Sol para llegar a los barrios, no es sino un paso atrás.

2. En segundo lugar, porque la sociedad no está en el mismo punto. En 2011 eran escasas las posibilidades de participación, o al menos escasamente conocidas, y por ello la acampada fue un lugar donde compartir lo que se pensaba, donde conocer otra gente que quería cambiar las cosas, donde sentirse parte de un sujeto colectivo que antes no existía en el imaginario colectivo. Pero ahora no es igual, no se busca un lugar de reunión, no se busca una esperanza, sino que tenemos más ambición, buscamos construir la alternativa. Pero no en una plaza, no en una acampada, sino en cada barrio, en cada lugar, y por ello se forman movimientos contra los desahucios, redes de solidaridad popular, centros sociales, cooperativas y movimientos varios que tienen que ser el germen del que surja la nueva sociedad. En ese sentido, de nuevo, el querer volver a centralizarlo todo en una plaza, en un  lugar provisional (porque dormir en la calle no es ni puede ser alternativa permanente para nadie), no es sino un paso atrás.

3. En tercer lugar quiero resaltar lo que para mí es el principal avance que han logrado las Marchas de la Dignidad del 22M, que no es sino la creación de espacios de coordinación, organización y unidad barriales, locales, comarcales y provinciales. Esos espacios suponen un avance considerable en cuanto a organización y aunque existan problemas en ellos ocasionalmente, nos dotan de una estructura desde la que mantener la lucha a largo plazo, porque la lucha no se va a acabar ni hoy ni mañana. De nuevo, el querer volver a la organización en asambleas diarias con millares de personas (que son de por sí excluyentes porque no todo el mundo puede hablar, por simple cuestión de tiempo, ni todo el mundo tiene la posibilidad de estar todos los días) lo considero un desarme de la estructura y la evolución que el propio 15M posibilitó, es decir, de nuevo, un paso atrás.

Por todo ello considero que debemos centrarnos en devolver la ilusión a los y las trabajadoras que no ven un futuro, sí, pero esta ilusión debe venir de la construcción de una alternativa real y organizada, que esté presente en cada barrio, y que trate de dar solución colectiva a los problemas que sufrimos, desde la vivienda al racismo o el machismo, pasando por la sanidad, la educación o la alimentación. Y para ello no hay una solución mágica en forma de acampada, sino la lucha en todos los frentes y con todas nuestras armas, ya sea la desobediencia civil, huelgas, ocupaciones o procesos electorales, así como la lucha activa para desarticular la violencia y las armas del enemigo.


18N – Dejar de protestar para empezar a exigir

Escrito por Frente Cívico de Fuenlabrada el Lunes, 18 noviembre 2013 en Manifestaciones y Opinión con 0 comentarios

Escrito por Sergio,
miembro de Frente Cívico Somos Mayoría de Fuenlabrada.

ExigeTuEmpleo_CARTEL2_1

Este próximo Lunes tenemos una importante cita en nuestra ciudad, Fuenlabrada: la realización de una concentración de los y las trabajadoras por uno de sus derechos esenciales, el empleo, que está siendo violado sistemáticamente por un sistema, el capitalismo, que ha demostrado ser incapaz de garantizar los derechos humanos de la mayoría social.

¿Por qué?

Porque sin empleo digno estamos muertos. Es imposible sobrevivir y disfrutar sin tener ingresos con los que alimentarte, sin poder pagar la vivienda a final de mes o no poder pagar la educación de niños y niñas. Pero la solución no puede pasar por la reducción de los salarios y los derechos laborales, para empezar porque no es la solución, y para seguir porque un empleo debe servir para, al menos, garantizarte alimentación, vivienda, sanidad o educación, pero también para garantizar el acceso a la cultura y a un ocio que garanticen el completo desarrollo personal y social de la persona.

También creo que es importante la movilización social a nivel local, que no todo sean grandes manifestaciones en Madrid, sino que aquellos que están más cerca de nosotros y representan al poder se vean cercados por la mayoría social puteada y de esta forma vayamos consiguiendo que el miedo cambie de bando y se vean obligados a obedecernos.

¿Cuando y donde?

El Lunes 18 de Noviembre a las 18h en la sede del Partido Popular de Fuenlabrada (c/Francisco Javier Sauquillo 33). El día viene a reforzar la semana de lucha elegida para reforzar y dar a conocer las marchas por el empleo impulsadas a nivel estatal de cara al 22 de Marzo. El lugar se debe a que, a pesar de haber muchas más entidades con responsabilidad de la situación actual (PSOE, la banca, los grandes empresarios, la UE…) es necesario señalar al Partido Popular como aquellos que tienen el poder actualmente para dar un golpe de timón en este barco que se va a pique y por ello, como lo que pretendemos no es simplemente protestar sino exigir, nos dirigimos a ellos.

¿Servirá de algo?

Sin duda. Evidentemente no se trata de una llave mágica que vaya a hacer que el martes vivamos en un paraíso. Sin embargo, considero que es de vital importancia visibilizarnos en el ámbito local. En primer lugar entre nosotros y nosotras, para reconocernos, para tomar contacto, y sobre todo para generar confianza y seguir organizándonos para dar los siguientes pasos en la lucha contra la clase dominante. En segundo lugar para que se nos visibilice, para demostrar a quienes apoyan este austericidio que estamos ahí y que no tenemos miedo, sino que, muy al contrario, quienes deberían empezar a preocuparse son ellos porque sabemos quienes son y nuestra vida y dignidad no se negocia.

Para finalizar, sólo diré que creo sinceramente (y no sólo porque haya sido partícipe de su elaboración) que la campaña en cuestión está cuidada, bien enfocada y que supone una novedad a pesar de tener la apariencia de “una más”. Está cuidada porque tiene un mensaje claro, que huye de paternalismos o de reivindicaciones vacías, y que parte una realidad que va estando cada vez más clara: si no cambiamos esto, los empleos dignos y de calidad serán cosas del pasado que quienes hayan tenido suerte en la época de “bonanza” podrán contar a nuestras nietas como nuestras madres y abuelos nos hablaban de los grises y la guerra. Está bien enfocada porque huye de imágenes accesorias y se centra en el principal problema que percibe la mayoría social en el día a día: el empleo. Y supone una novedad porque no se trata de una acción defensiva ante un nuevo ataque del sistema, sino que pretende otra cosa: comenzar la ofensiva contra la minoría dominante poniendo sobre la mesa nuestras exigencias. Por todo ello, pero sobre todo por esto último, creo que es importante que la acción sea exitosa y seamos capaces de poner sobre la mesa que somos mayoría los y las que estamos jodidas por la minoría que se lucra a nuestra costa, que sabemos quienes son y lo que pretenden, y que sabemos lo que queremos y estamos dispuestos a exigírselo con todas nuestras fuerzas.

Porque la democracia no es servir a los mercados sino a las personas:

EXIJAMOS EMPLEO DIGNO

LUCHEMOS Y VENCEREMOS


Economía Política (I)

Escrito por Frente Cívico de Fuenlabrada el Miércoles, 19 junio 2013 en Formación y Opinión con Un comentario

Primera parte del resumen de nuestra I Jornada Formativa en Fuenlabrada realizada con éxito el pasado 6 de junio: ‘Economía Política’.

Escrito por Sergio,
miembro del Frente Cívico-Somos mayoría de Fuenlabrada.

El pasado 6 de Junio la asamblea del Frente Cívico de Fuenlabrada realizó una formación sobre Economía Política, de la cuál creo conveniente recoger lo que se expuso para que pueda ser aprovechado, comentado y criticado por el mayor número de personas aunque no pudieran asistir a la formación.

1. ¿Qué es la economía política?

Como breve definición, se propuso definirla como “Ciencia que estudia los procesos sociales y relaciones sus relaciones de poder para la reproducción de la sociedad”.

Además, cabe distinguirla de otros enfoques económicos en cuanto a qué consideran que determina el valor. Entre esos enfoques caben destacar:

- Fisiocracia: Teoría existente con anterioridad al estudio de la economía política y al pleno desarrollo del capitalismo y la industria (siglos XVI, XVII y XVIII), según la cuál la fuente de todo valor era la tierra.

- Economía política: Formulada esencialmente durante los siglos XVIII y XIX, continuando hasta la actualidad. Plantea la teoría del valor-trabajo, según la cuál el valor de cambio de una mercancía es determinado por la cantidad de trabajo (trabajo socialmente necesario) que se ha invertido en la misma. Se establece una diferencia dentro del sistema capitalista de producción entre valor de uso de una mercancía y su valor de cambio (precio). En esta teoría se enmarcarían teóricos del capitalismo (Adam Smith o David Ricardo) y también, posteriormente, los teóricos del comunismo partiendo de Marx y Engels.

- Economía neoclásica: Como la economía política conducía de manera natural a la lucha de clases dentro del sistema capitalista debido a la asimetría producida entre lo que genera el valor (el trabajo, y por tanto la clase trabajadora) y quien se apropia de la riqueza producida (el empresario capitalista), se crea esta “nueva” teoría que niega la diferencia entre valor de uso y precios, concluyendo por el contrario que los precios son fijados en los mercados en base a la utilidad de los productos. De esta manera se obvia el enfrentamiento de clases y se pasan por alto las relaciones de poder existentes tanto en el sistema de producción como en el de distribución capitalista.

En la actualidad, y desde hace tiempo, entre los teóricos del sistema actual se da especial relevancia y se impone el enfoque neoclásico. Entonces, cabe preguntarse, ¿por qué estudiar la economía política si su enfoque ha sido ya desbancado? Durante la formación se realizó una dinámica para comprobar cuál de las dos teorías se adaptaba más a la realidad de estudio de la economía capitalista.

Se suponen dos objetos ficticios, con diferencias en cuanto a utilidad y en cuanto a trabajo socialmente necesario para elaborarlos:

a) Un objeto sencillo de realizar (suponemos por ejemplo una piedra común cocida en agua durante 15 minutos), cuya utilidad es por el contrario elevadísima (suponemos, por ejemplo, que ese objeto sirviera para nutrirnos y ser inmunes a cualquier enfermedad de cualquier tipo, ¡poco menos que el Santo Grial!).

b) Un objeto extremadamente complejo de realizar (digamos, por ejemplo, que haya que conseguir materiales de lo más profundo de la selva amazónica, trabajar en ellos unas diez personas durante un mes completo para cada unidad, y sin poder realizarlo en serie), pero cuyo uso no pasa de ser más que meramente decorativo.

Según la teoría del valor-trabajo el “objeto b” tendría un precio mucho más alto, mientras que según la teoría de la utilidad, sería el “objeto a”, por tener mayor utilidad, el que tendría un precio mayor. ¿Qué pasaría en realidad en sistema capitalista actual?

El “objeto a” no podría tener un precio excesivamente elevado, pues aunque el productor quisiera venderlo acorde a la utilidad que tiene (miles de euros como mínimo), cualquiera podría producirlo en lugar de comprarlo y ahorrarse así esa millonada. E incluso si se vende a 1000 euros, teniendo en cuenta que el precio de una piedra y del agua necesario para producirlo es casi nulo, no tardaría en aparecer otra empresa que lo vendiera por un precio mucho menor, que probablemente equivaldría al precio del agua y la piedra (no superior a 1 euro) más la mano de obra necesaria (que si suponemos un precio de 10 euros la hora, quince minutos sería aproximadamente 2,5 euros) más una tasa de ganancia, que muy elevada que fuera (un 65% por ciento del precio final, por ejemplo), permitiría venderlo por 10 euros en total, haciéndose así con todo el mercado del producto, con lo que nadie pagaría la millonada que vale en realidad la utilidad del producto.

El “objeto b”, por el contrario, si atendemos a su utilidad, meramente decorativa, no parece que pueda alcanzar un valor excesivo, y en ningún caso mayor que el otro objeto planteado. Sin embargo, nadie lo produciría para venderlo, al menos, por el mismo precio que ha costado producirlo, esto es como mínimo el salario de las diez trabajadoras que lo producen durante un mes (que si suponemos que es el salario mínimo propuesto en el programa del FCSM de 1000 euros al mes), lo que nos da un precio mínimo de 10.000 euros.

Podemos concluir así que el enfoque neoclásico se equivoca en sus presupuestos, y que el precio de un bien o servicio en el sistema capitalista viene determinado por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirlo, y no por la utilidad que tenga el bien o servicio en cuestión. Eso no significa, en absoluto, que el valor de uso (así como otros factores) no intervengan en la economía, pues la utilidad y la necesidad sí determina que un producto se venda más o menos, pero en un sistema capitalista el precio viene determinado por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirlo.

Entonces, ¿por qué se estudia y tiene relevancia el enfoque neoclásico de la economía? Porque la minoría dominante, esa que ejerce el poder y que oprime a la inmensa mayoría de la población, prefiere imponer un modelo en el que no se perciba la contradicción capital-trabajo, y de esta manera se legitime la apropiación del plusvalor de la mercancía por el capitalista en lugar de por la trabajadora.

Por eso se hace necesario desde un movimiento que pretende ser de la mayoría y para la mayoría, estudiar la economía política para así poder analizar las condiciones que producen las actuales relaciones de poder y sus nefastas consecuencias económicas para la mayoría, y ser capaces de organizar una alternativa.


Combatiendo la exclusión

Escrito por Frente Cívico de Fuenlabrada el Martes, 28 mayo 2013 en Opinión con 0 comentarios

Escrito por Carmen V.,
miembro de Frente Cívico-Somos mayoría de Fuenlabrada.

BanderaLGTBI

Como en mis últimos escritos, empiezo diciendo, para las pocas que no lo sepáis, que soy bisexual, y que no tengo armario (ni lo quiero). Ahora mismo mantengo una relación con un hombre y por ello últimamente, tanto compañeras como amigas, y de vez en cuando personas que cumplen ambas funciones, me han planteado serias dudas sobre mi papel en el activismo LGTBI.

Bien, me gustaría empezar poniendo ejemplos claros (algunos mucho peores que otros) de porque es necesaria esta lucha y de que hago yo en ella, ya que me gustaría poder compartirla con el resto, hacerla nuestra.

La primera situación, ocurrió en una manifestación en Fuenlabrada, para ser más concreto en una contra los recortes del actual gobierno en la que todas estábamos pidiendo igualdad, justicia, unidad…hasta que saqué la bandera GAY y se hizo un circulo a mi alrededor en el que solo las mas allegadas se atrevieron a entrar. Uno de los motivos por los cuales la gente no asumía que yo luchara por esa causa, fue porque me vieron llegar de la mano de un hombre, lo que me excluye totalmente del colectivo GAY. Esta es la situación fuera del colectivo GAY (de gente concienciada…y de izquierdas) malas caras, susto al escuchar nuestras consignas en las manifestaciones… y es que claro, esa no es la lucha del pueblo, por que nosotras, las raritas, no somos pueblo.

La segunda situación, y para mi bastante más cruel, llega tanto por parte del propio colectivo GAY como por parte de los medios habituales con expresiones como “el orgullo GAY, el matrimonio GAY, la bandera GAY, la homofobia (referida a todo el colectivo, ojo)” He de añadir que hasta el momento en que esteis leyendo esta parte del texto, es muy probable que ni siquiera os hayáis fijado en que estaba usando la palabra GAY para hablar de todo el colectivo LGTBI. Esto, es lo que se hace constantemente, invisibilizando así a lesbianas (lesbofobia), transexuales (transfobia), bisexuales (bifobia) e intersexuales (nombrando solo a las partes más visibles del colectivo) Por lo que pido por favor, que tengáis en cuenta que somos el colectivo LGTBI y por lo tanto no gay, y que sufrimos la LGTBIfobia constantemente, no solo la homofobia.

Pero hay una más, más dolorosa, más inhumana, y es la escena que sufrieron hace poco tiempo dos compañeros (uno de ellos menores de edad) que decidieron vivir libremente su sexualidad. Se dieron un beso en la calle, nada raro si miramos a nuestro alrededor, exceptuando que había dos personajes de extrema derecha que, tras perseguirles, abrieron la cabeza a uno de ellos. Esta noticia no fue importante, no ocupó las portadas que ocupa, por ejemplo, un manifestante defendiéndose de la policía, por que, como ya he dicho…no somos pueblo.

Hay ejemplos que todos podemos ver en la prensa, de agresiones, de muerte…pero hay pocos de compañerismo.

Hasta este punto, no he aclarado por que esta lucha es importante para mi. A día de hoy participio en varios movimientos (políticos y sociales) en los que constantemente se muestra un claro rechazo a hablar del colectivo LGTBI. Movimientos feministas en los que rara vez se nos incluye. Colectivos comunistas que luchan por el bien común del pueblo, olvidándose que nosotras también lo somos.

Hoy escribo en mi nombre y en el de mis compañeras cuando digo que somos nosotras, las de las banderas arco-iris las que cantamos “placer clitoriano, contra el Vaticano, las que sufrimos constantemente, agresiones tanto de la izquierda concienciada como de los fascistas “sin conciencia”. Pero somos también las que paramos desahucios y a las que desahucian, las que asaltamos supermercados y las que pasamos hambre,las que luchamos por la libertad de las personas rompiendo nuestra propia jaula. Somos vuestras compañeras de plaza, de mesa, y de lucha.  Somos PUEBLO.

Por todo esto, por las manifestaciones en las que no puedo ser yo, por los besos que no me dejan dar, por la LGTBIfobia cada día más arraigada en la sociedad, os pido a vosotras,activistas de partidos políticos,de movimientos sociales y frentes revolucionarios, compañeras con los que lucho en cada uno de esos espacios y en la vida misma, que unamos nuestras voces para que de una vez seamos escuchadas.

A ti, republicana, que luchas por la igualdad, a ti, te pido que lleves mi voz.
A ti, comunista, que luchas por el bien común,también te lo pido.
A ti, que hablas de la plaza como tuya, como nuestra, por favor, lleva mi voz.
A ti, camarada, compañera, amiga, a ti más que a nadie te pido que lleves mi voz, que luchemos unidas, por que somos pueblo, y solo podemos vencer.